Me dan asco. Reptiles inmundos que se arrastran babeando. Asco. Narcolepticos adictos a la almohada que se inmolan antes de gritar bien alto.
Nauseas me dan. De tener que arrastrarlos. De buscar con los dientes y las uñas conmoverlos y verlos mirarme con sus caras perplejas de asombro, como si, quien suscribe, lo hiciera en Sanscrito.
Las manos se me llenan de cachetadas. Los parpados se transforman en navajas, los labios se me hinchan de petroleo, la lengua se seca y se amordaza.
Y ellos quietos. Obedientes. Silenciosos. Sorprendidos ante la libertad del elegir, elijen el único camino incorrecto. No hacer nada.
Uno mientras tanto observa ese blanco, y le hierven los deseos de construir pajaros.
Y ellos nada. Cero. Callan.
Y ahí entonces exploto en llanto. Siento al mundo, un enfermo terminal, con un tumor maligno en el deseo y cuatro sidas en el alma.
Hoy... mas que nunca... elijo ser melanco. Hoy mas que nunca celebro llorar en el banco de una plaza.
domingo 28 de junio de 2009
domingo 14 de junio de 2009
Un triste domingo más
El aburrimiento, la soledad y la monotonía
parecen haberse convertido en mi moneda corriente.
Maestro en el arte de respirar sin sentido, sé que sigo vivo,
aunque el tedio de este domingo me grite lo contrario...
Mi sonrisa, escondida detrás de una mueca,
lucha por abrirse paso, pero fracasa en el intento...
Mi mirada, cansada, se enceguece con el sol,
y mis pasos parecen demasiado lentos para alcanzarte...
Todo se confunde...
Si hasta esta tristeza ilusa, habitante perpetua de mis ojos,
en su afán de huir, se ha disfrazado de lágrimas,
sin comprender que ya no hay destino,
ni refugio, ni lugar donde ir...
parecen haberse convertido en mi moneda corriente.
Maestro en el arte de respirar sin sentido, sé que sigo vivo,
aunque el tedio de este domingo me grite lo contrario...
Mi sonrisa, escondida detrás de una mueca,
lucha por abrirse paso, pero fracasa en el intento...
Mi mirada, cansada, se enceguece con el sol,
y mis pasos parecen demasiado lentos para alcanzarte...
Todo se confunde...
Si hasta esta tristeza ilusa, habitante perpetua de mis ojos,
en su afán de huir, se ha disfrazado de lágrimas,
sin comprender que ya no hay destino,
ni refugio, ni lugar donde ir...
sábado 10 de enero de 2009
Valores
¿Valores?, ¿Qué son los valores?...
Podrían ser cualidades, costumbres, mitos, pero lo que sí, es que cada quién como individuo elige los valores que quiere mostrar ante una sociedad que juzga; porque no mencionarlo, la falta de valores, pero; ¡Quién decide que es los que esta bien o está mal! pero ¿es alguien tan perfecto como para poder juzgar a los demás por sus actos y falta de valores, sin caer en los mismos errores?, creo que la respuesta a estas preguntas es que cada quien cree lo que quiere en la vida y para eso hay opciones.
Hay quienes se basan en los valores humanos, que sólo perseveran buscando la estabilidad y el reconocimiento ante una sociedad que no perdona y sólo tiene memoria para recalcarte tus errores sin ver tus aciertos, que no respeta tu libre albedrío , que sólo enjuicia, dice y trata de lo que esta bien o está mal, sin tomar en cuenta causas y efectos, los valores humanos fallan porque no hay nadie perfecto, ni esa persona en la que tanto confías porque como todo ser humano en algún momento deja todo por nada, falla y comete errores, por lo cual poco a poco va hacia la decadencia, al creer que no hay quien merezca tu ilusa perfección, pero los seres humanos también culpan al otro de sus errores, de su desequilibrio, siendo que el equilibrio es uno mismo; pero no, la sociedad solo juzga y pide cuentas.
Pero también hay quien cree en el valor espiritual, en el que hay un ser supremo que te guía y sabe que existe un destino, en el que hay miedos, pero en el que hay que recorrer los caminos solo con fe, en el que nuestro ser supremo olvida y perdona y respeta nuestro libre albedrío, que entiende nuestras necesidades de ser escuchados y de afecto, el que no modifica sus valores porque todos llevan a una meta. Ese ser supremo en el que se cree pregunta el ¿por qué?, no tiene juicios, tiene preguntas.
Así cada persona tiene los valores que demuestran realmente en sociedad y no de los que algunos se mofan pero en realidad carecen…
Podrían ser cualidades, costumbres, mitos, pero lo que sí, es que cada quién como individuo elige los valores que quiere mostrar ante una sociedad que juzga; porque no mencionarlo, la falta de valores, pero; ¡Quién decide que es los que esta bien o está mal! pero ¿es alguien tan perfecto como para poder juzgar a los demás por sus actos y falta de valores, sin caer en los mismos errores?, creo que la respuesta a estas preguntas es que cada quien cree lo que quiere en la vida y para eso hay opciones.
Hay quienes se basan en los valores humanos, que sólo perseveran buscando la estabilidad y el reconocimiento ante una sociedad que no perdona y sólo tiene memoria para recalcarte tus errores sin ver tus aciertos, que no respeta tu libre albedrío , que sólo enjuicia, dice y trata de lo que esta bien o está mal, sin tomar en cuenta causas y efectos, los valores humanos fallan porque no hay nadie perfecto, ni esa persona en la que tanto confías porque como todo ser humano en algún momento deja todo por nada, falla y comete errores, por lo cual poco a poco va hacia la decadencia, al creer que no hay quien merezca tu ilusa perfección, pero los seres humanos también culpan al otro de sus errores, de su desequilibrio, siendo que el equilibrio es uno mismo; pero no, la sociedad solo juzga y pide cuentas.
Pero también hay quien cree en el valor espiritual, en el que hay un ser supremo que te guía y sabe que existe un destino, en el que hay miedos, pero en el que hay que recorrer los caminos solo con fe, en el que nuestro ser supremo olvida y perdona y respeta nuestro libre albedrío, que entiende nuestras necesidades de ser escuchados y de afecto, el que no modifica sus valores porque todos llevan a una meta. Ese ser supremo en el que se cree pregunta el ¿por qué?, no tiene juicios, tiene preguntas.
Así cada persona tiene los valores que demuestran realmente en sociedad y no de los que algunos se mofan pero en realidad carecen…
viernes 15 de agosto de 2008
Ese lugar
Ojalá existiera ese lugar que muchos buscan y pocos encuentran, donde el tiempo no pasa, donde los celos no existen, donde el amor se aferra, donde la lluvia no moja y no se le teme a la noche.
Ese lugar donde el alma vive siempre, donde jamás se envejece, donde las palabras se quedan y el miedo no importa.
El lugar donde los amigos te ayudan y las familia te apoya, donde la hora no importa, y el lugar mucho menos, donde te encuentro llorando y sé confortarte.
Donde el rencor no cabe, donde al vida te pone en mi camino pero jamás te quita, donde te espero y llegas, donde te hablo y contestas, donde te beso y me besas.
Ese lugar donde nuestros caminos se juntan y no se separan, donde la quietud reina, y las peleas son pretextos para terminar abrazados, donde un te amo es sagrado, pero una caricia lo es más.
Ese lugar donde nací para estar contigo y tú para estar a mi lado, donde se nace para amar y no para morir, ojalá existiera ese lugar donde te encuentro dormida ¡Mientras tú sueñas conmigo!
Yo se que ese lugar existe ¡y lo encontraré contigo mi amor!
Ese lugar donde el alma vive siempre, donde jamás se envejece, donde las palabras se quedan y el miedo no importa.
El lugar donde los amigos te ayudan y las familia te apoya, donde la hora no importa, y el lugar mucho menos, donde te encuentro llorando y sé confortarte.
Donde el rencor no cabe, donde al vida te pone en mi camino pero jamás te quita, donde te espero y llegas, donde te hablo y contestas, donde te beso y me besas.
Ese lugar donde nuestros caminos se juntan y no se separan, donde la quietud reina, y las peleas son pretextos para terminar abrazados, donde un te amo es sagrado, pero una caricia lo es más.
Ese lugar donde nací para estar contigo y tú para estar a mi lado, donde se nace para amar y no para morir, ojalá existiera ese lugar donde te encuentro dormida ¡Mientras tú sueñas conmigo!
Yo se que ese lugar existe ¡y lo encontraré contigo mi amor!
jueves 7 de agosto de 2008
Casualidades,
Casualidades
La vida es tan rara y tiene tantos juegos tan extraños.
no es casualidad fue el destino quien nos junto en el
lugar perfecto,pero un poco tarde llegaste a mi vida,
si yo labrara mi propio destino te hubiera incluido a tí pero
no es así el destino esta aquí y tu también tarde en mi vida
pero estas y solo seras una ilusión,
temiendo convertirte en realidad y siento
que mi corazón se ríe de mi.
tu solo podrás ser mi amigo porque si llegas a ser algo mas
se perderá la magia y todo sera diferente y nada podrá ser igual
yo no me hubiera perdido lo vivido contigo ni un minuto ni por nada del mundo tu amistad es lo mejor.
una noche de luna seria lo máximo el lugar perfecto
para conversar para decirte lo que siento pero me da miedo
mas ahora son las 3:00 de la mañana la noche es fría con
una oscuridad que da miedoy para variar es una noche lluviosa me
fumo un cigarro mientras me preparo un café....
la vida es un riesgo
el tiempo que mas vives la vida es cuando estas
mas cerca de la muerte....
jugar a vivir o morir si no has visto nacer no puedes ver morir
tu no puedes morir si todavía no has sabido vivir....
el vivir es el dormir el morir es el despertar....
la historia de la vida es la que uno recuerda
no la que has vivido.
el tiempo pasa tan rápido y la gente entra y sale
de tu vida no dejes jamas perder la oportunidad de
decirles a esa gente lo mucho que ellos significan para ti.
en las cosas que hago y que vivo van conmigo yo soy así y no cambiare,lo que no sirve se bota
si tu tienes una amistad sincera consérvala
pero si no olvídala y piensa si he vivido tantos años
sin ella puedo vivir lo que me falta o no.
que es un momento de tu vida feliz te has preguntado
sonríe vive la vida intensamente no lo dudes
ni por un segundo te lo recomiendo.
nunca el mundo se va adaptar a ti
tu tienes que adaptarte a él.
La vida es tan rara y tiene tantos juegos tan extraños.
no es casualidad fue el destino quien nos junto en el
lugar perfecto,pero un poco tarde llegaste a mi vida,
si yo labrara mi propio destino te hubiera incluido a tí pero
no es así el destino esta aquí y tu también tarde en mi vida
pero estas y solo seras una ilusión,
temiendo convertirte en realidad y siento
que mi corazón se ríe de mi.
tu solo podrás ser mi amigo porque si llegas a ser algo mas
se perderá la magia y todo sera diferente y nada podrá ser igual
yo no me hubiera perdido lo vivido contigo ni un minuto ni por nada del mundo tu amistad es lo mejor.
una noche de luna seria lo máximo el lugar perfecto
para conversar para decirte lo que siento pero me da miedo
mas ahora son las 3:00 de la mañana la noche es fría con
una oscuridad que da miedoy para variar es una noche lluviosa me
fumo un cigarro mientras me preparo un café....
la vida es un riesgo
el tiempo que mas vives la vida es cuando estas
mas cerca de la muerte....
jugar a vivir o morir si no has visto nacer no puedes ver morir
tu no puedes morir si todavía no has sabido vivir....
el vivir es el dormir el morir es el despertar....
la historia de la vida es la que uno recuerda
no la que has vivido.
el tiempo pasa tan rápido y la gente entra y sale
de tu vida no dejes jamas perder la oportunidad de
decirles a esa gente lo mucho que ellos significan para ti.
en las cosas que hago y que vivo van conmigo yo soy así y no cambiare,lo que no sirve se bota
si tu tienes una amistad sincera consérvala
pero si no olvídala y piensa si he vivido tantos años
sin ella puedo vivir lo que me falta o no.
que es un momento de tu vida feliz te has preguntado
sonríe vive la vida intensamente no lo dudes
ni por un segundo te lo recomiendo.
nunca el mundo se va adaptar a ti
tu tienes que adaptarte a él.
miércoles 25 de junio de 2008
L o que nunca recibiremos de ellas
Un viejo chiste cuenta que Dios hizo la Tierra y descansó, luego produjo los mares y descansó, al día siguiente inventó los peces, las aves, las plantas y descansó, más tarde creó al hombre y descansó, pero después se le ocurrió confeccionar su última creación, la mujer, y a partir de allí no descansaron ni las plantas, ni la Tierra, ni el hombre, ni Dios.
Yo creo que quizás Dios sintió envidia de la tranquilidad de Adán y dijo: “ no es justo que este gil esté tan tranquilo”, frase que algún investigador del Código Da Vinci algún día descubrirá que fue trucada en la Biblia por “no es bueno que el hombre esté solo”. Acto seguido le puso delante a Eva, que no hizo otra cosa que proveerle grandes dosis de inquietud, varias tentaciones y de paso ocasionarle la expulsión del paraíso. Y así vimos que un cabello de Eva fue más fuerte que las advertencias del Gran Hacedor.
Desde entonces la anécdota no ha cambiado. Los hombres nos seguimos casando más de una vez, “rehaciendo” nuestras vidas con la loca idea de lograr paz y felicidad al lado de una mujer, justamente las únicas dos cosas que ellas no puede darnos, simplemente porque no las tienen para si mismas tampoco.
Las mujeres afirman que el mejor marido es aquel que hace que ellas no quieran buscar a otro nunca, pero más allá de ese discurso, tarde o temprano ellas sentirán que algo les falta, y esa falta se les hará insoportable. Lo femenino, encarnado en la mujer, es el paradigma de lo diverso, lo altero, lo héteros, que cuestiona el ordenamiento fálico del mundo. Las minas de hoy, a sabiendas o involuntariamente, se hace popó en algún momento de su vida en la corsetería cultural que le han impuesto, y cuando todo parece perfecto, cuando su tensión interna debería llegar a un equilibrio permanente, la tan nombrada homeostasis, aparece el incómodo deseo.
Ella imagina que su cuerpo existe sólo bajo la mirada de otro, y es protagonista exclusivamente si su imagen puede seducir a todos los hombres.
De allí, que lo femenino tanto como el deseo, emergen como “inquietantes”, aquello que pone en duda todo saber, toda certeza, toda garantía.
Y aparecen algunos interrogantes que ya el hombre no se anima a formularle, sabiendo que la mejor manera de que ella no mienta es no preguntarle nada. Lo perdurable, lo previsible, ya no pertenecen a lo femenino. Durante siglos y siglos ella ha sido maniatada por los varones para que pueda brindarle estas dos “p” aún a costa de su vida, si era necesario. Pero ahora la seguridad masculina se hunde irremediablemente como un Titanic sin timón.
Y Eva, cada día, pacientemente vuelve a lustrar la manzana para lograr ( incluso contra su voluntad y a costa de su propia angustia) interrumpir la siesta eterna del desorientado Adán, ese héroe de historietas que ya nadie lee, y que a veces se duerme con un ojo abierto, vigilando absurdamente que no ocurra lo inevitable
Yo creo que quizás Dios sintió envidia de la tranquilidad de Adán y dijo: “ no es justo que este gil esté tan tranquilo”, frase que algún investigador del Código Da Vinci algún día descubrirá que fue trucada en la Biblia por “no es bueno que el hombre esté solo”. Acto seguido le puso delante a Eva, que no hizo otra cosa que proveerle grandes dosis de inquietud, varias tentaciones y de paso ocasionarle la expulsión del paraíso. Y así vimos que un cabello de Eva fue más fuerte que las advertencias del Gran Hacedor.
Desde entonces la anécdota no ha cambiado. Los hombres nos seguimos casando más de una vez, “rehaciendo” nuestras vidas con la loca idea de lograr paz y felicidad al lado de una mujer, justamente las únicas dos cosas que ellas no puede darnos, simplemente porque no las tienen para si mismas tampoco.
Las mujeres afirman que el mejor marido es aquel que hace que ellas no quieran buscar a otro nunca, pero más allá de ese discurso, tarde o temprano ellas sentirán que algo les falta, y esa falta se les hará insoportable. Lo femenino, encarnado en la mujer, es el paradigma de lo diverso, lo altero, lo héteros, que cuestiona el ordenamiento fálico del mundo. Las minas de hoy, a sabiendas o involuntariamente, se hace popó en algún momento de su vida en la corsetería cultural que le han impuesto, y cuando todo parece perfecto, cuando su tensión interna debería llegar a un equilibrio permanente, la tan nombrada homeostasis, aparece el incómodo deseo.
Ella imagina que su cuerpo existe sólo bajo la mirada de otro, y es protagonista exclusivamente si su imagen puede seducir a todos los hombres.
De allí, que lo femenino tanto como el deseo, emergen como “inquietantes”, aquello que pone en duda todo saber, toda certeza, toda garantía.
Y aparecen algunos interrogantes que ya el hombre no se anima a formularle, sabiendo que la mejor manera de que ella no mienta es no preguntarle nada. Lo perdurable, lo previsible, ya no pertenecen a lo femenino. Durante siglos y siglos ella ha sido maniatada por los varones para que pueda brindarle estas dos “p” aún a costa de su vida, si era necesario. Pero ahora la seguridad masculina se hunde irremediablemente como un Titanic sin timón.
Y Eva, cada día, pacientemente vuelve a lustrar la manzana para lograr ( incluso contra su voluntad y a costa de su propia angustia) interrumpir la siesta eterna del desorientado Adán, ese héroe de historietas que ya nadie lee, y que a veces se duerme con un ojo abierto, vigilando absurdamente que no ocurra lo inevitable
jueves 10 de abril de 2008
El ignorante que soy
Cada vez que me preguntan mis amigos sobre la última, lo máximo
de las noticias, mi frente se arruga de manera que no entiendo que se me habla,
mientras repaso con mi memoria algún instante en que me haya topado con
ese nombre o figura en cuestión. Pero por más que trate siempre
es la misma cuestión y termino por aislarme del tema por no saber que decir.
Debo reconocerme como un gran ignorante, por lo tanto, pues los temas de la
farándula, las rebajas de productos, la moda, las teleseries, no los
manejo ni un solo ápice. Y no puedo opinar, mas bien otorgar con mi silencio
ante la gran sabiduría de estos tipos que desmenuzan las intrigas que
preocupan hoy en día a la sociedad.
Y pensar que no lo sabía... pues mi ignorancia me precede como la fama
a estas estrellas anteriormente nombradas. La verdad, que carezca de sentido
de la estética, de los modismos nuevos entre la juventud, me han distanciado
por último para poder rebatirlas o aportar para la conversación.
Me reconozco como el ignorante que soy, porque mientras ellos están
pegados al televisor culturizándose con cuanto comercial salga, yo prefiera
escuchar música; porque mientras la propaganda se masifica y se hace
divertida, yo me hago el tonto grave por tratar de algo un poco... como decirlo...
profundo, interesante.
En realidad hay que ser bien ignorante, más aún por no saber
de mi propia ignorancia frente a ellos. O sea que no me he visto lo suficiente
al espejo para poder darme cuenta de la gran diferencia de ideas que tenemos,
y que por lo visto, pueden hasta separarnos de algún modo.
Ahora que recuerdo, algún tiempo atrás, por algo me llamaban
“extraño”, porque la verdad siempre he hablado extraño,
porque no puedo hablar como el resto de personas comunes, aunque admito que
mi ignorancia me ha ayudado a complementarme con el resto de mis amigos.
Prefiero no hablar de política, porque la verdad no me interesa terminar
peleando. Mucho menos de este tipo de cultura que algunos quieren fanfarronear
como distinguidos escritores. Yo hablo de mi realidad cotidiana, de cuanto ven
mis ojos, de cuanto pueden palpar mis sentidos, pero es que según lo
que se puede catalogar como ignorancia, ellos tampoco son capaces de distinguir
mis palabras y aportar a la conversación.
Porque según entiendo el término de cultura abarca un todo, porque
quien opina es entendido en la materia. Ahora comprendo que por no interesarme
de un tema en particular me desvirtúa como alguien culto. Hablar de lo
que al resto le interesa es necesario hasta ese punto y listo. ¡Que fácil!
Que ahora hablemos de quien tiene el injerto de tetas más grande del
mundo nos hará reír, luego con la risa podremos estar más
contentos para poder desenvolvernos en el trabajo, y si pasamos trabajando alegremente
podremos producir más en el país. ¡Ya entendí!
De eso trataba mi ignorancia... y pensar que no lo sabía. Esa ignorancia
basada en lo que al resto del mundo le interesa ver hoy en día, de los
temas más livianos, es lo que me distanciaba de las conversaciones que
diariamente sostienen mis amigos. Porque no es la misma ignorancia que ellos
tienen, de no querer ver la realidad que nos atosiga o que nos engrandece...
en la vida misma.
¡Que ignorante soy! Y pensar que no lo sabía...
Así que tendré que disculparme con el lector por si acaso no
pueda darle algún truco naturista para adelgazar, por no comentarles
sobre al acne que aqueja el rey de España o bien el resultado de la lotería
de este fin de semana. Porque soy un ignorante que se preocupa por mantenerse
vivo en un mundo crudo, lleno de desafíos y pruebas nuevas; porque soy
un ignorante que se preocupa de tener algo que comer, en vez de preocuparme
por la nevera de última generación.
Porque mi cabeza no es capaz de asimilar tanta propaganda... soy un ignorante.
Porque no soy capaz de hacerte reír con un buen chiste para que olvides
tus problemas... soy un ignorante... Porque no soy capaz de hablar de las mismas
estupideces que el resto del mundo... soy un ignorante.
¡Y pensar que no lo sabía!...
¿Tu sí?
de las noticias, mi frente se arruga de manera que no entiendo que se me habla,
mientras repaso con mi memoria algún instante en que me haya topado con
ese nombre o figura en cuestión. Pero por más que trate siempre
es la misma cuestión y termino por aislarme del tema por no saber que decir.
Debo reconocerme como un gran ignorante, por lo tanto, pues los temas de la
farándula, las rebajas de productos, la moda, las teleseries, no los
manejo ni un solo ápice. Y no puedo opinar, mas bien otorgar con mi silencio
ante la gran sabiduría de estos tipos que desmenuzan las intrigas que
preocupan hoy en día a la sociedad.
Y pensar que no lo sabía... pues mi ignorancia me precede como la fama
a estas estrellas anteriormente nombradas. La verdad, que carezca de sentido
de la estética, de los modismos nuevos entre la juventud, me han distanciado
por último para poder rebatirlas o aportar para la conversación.
Me reconozco como el ignorante que soy, porque mientras ellos están
pegados al televisor culturizándose con cuanto comercial salga, yo prefiera
escuchar música; porque mientras la propaganda se masifica y se hace
divertida, yo me hago el tonto grave por tratar de algo un poco... como decirlo...
profundo, interesante.
En realidad hay que ser bien ignorante, más aún por no saber
de mi propia ignorancia frente a ellos. O sea que no me he visto lo suficiente
al espejo para poder darme cuenta de la gran diferencia de ideas que tenemos,
y que por lo visto, pueden hasta separarnos de algún modo.
Ahora que recuerdo, algún tiempo atrás, por algo me llamaban
“extraño”, porque la verdad siempre he hablado extraño,
porque no puedo hablar como el resto de personas comunes, aunque admito que
mi ignorancia me ha ayudado a complementarme con el resto de mis amigos.
Prefiero no hablar de política, porque la verdad no me interesa terminar
peleando. Mucho menos de este tipo de cultura que algunos quieren fanfarronear
como distinguidos escritores. Yo hablo de mi realidad cotidiana, de cuanto ven
mis ojos, de cuanto pueden palpar mis sentidos, pero es que según lo
que se puede catalogar como ignorancia, ellos tampoco son capaces de distinguir
mis palabras y aportar a la conversación.
Porque según entiendo el término de cultura abarca un todo, porque
quien opina es entendido en la materia. Ahora comprendo que por no interesarme
de un tema en particular me desvirtúa como alguien culto. Hablar de lo
que al resto le interesa es necesario hasta ese punto y listo. ¡Que fácil!
Que ahora hablemos de quien tiene el injerto de tetas más grande del
mundo nos hará reír, luego con la risa podremos estar más
contentos para poder desenvolvernos en el trabajo, y si pasamos trabajando alegremente
podremos producir más en el país. ¡Ya entendí!
De eso trataba mi ignorancia... y pensar que no lo sabía. Esa ignorancia
basada en lo que al resto del mundo le interesa ver hoy en día, de los
temas más livianos, es lo que me distanciaba de las conversaciones que
diariamente sostienen mis amigos. Porque no es la misma ignorancia que ellos
tienen, de no querer ver la realidad que nos atosiga o que nos engrandece...
en la vida misma.
¡Que ignorante soy! Y pensar que no lo sabía...
Así que tendré que disculparme con el lector por si acaso no
pueda darle algún truco naturista para adelgazar, por no comentarles
sobre al acne que aqueja el rey de España o bien el resultado de la lotería
de este fin de semana. Porque soy un ignorante que se preocupa por mantenerse
vivo en un mundo crudo, lleno de desafíos y pruebas nuevas; porque soy
un ignorante que se preocupa de tener algo que comer, en vez de preocuparme
por la nevera de última generación.
Porque mi cabeza no es capaz de asimilar tanta propaganda... soy un ignorante.
Porque no soy capaz de hacerte reír con un buen chiste para que olvides
tus problemas... soy un ignorante... Porque no soy capaz de hablar de las mismas
estupideces que el resto del mundo... soy un ignorante.
¡Y pensar que no lo sabía!...
¿Tu sí?
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